FRAGMENTO:
10.000A.C. Europa Central, la noche ha caído sobre un buen trozo del mundo.
Casi en la penumbra, una gran mujer desnuda permanece de cuclillas, sentada sobre sus talones. El encharcado suelo de pedernal sobre el que se asienta le devuelve su figura distorsionada.
La mujer desnuda contempla ensimismada el cráneo de una hiena, que sujeta con una sola mano. Las grietas y los surcos de la quijada animal bailan con la cambiante luz de una pequeña antorcha que llamea a su costado, mientras los músculos de su espalda, manchados por el sudor, se ensanchan y contraen al ritmo de su respiración algo sofocada...
FRAGMENTO:
A mi familia
Coloca tu mano sobre el tiempo
y solo déjate arrastrar por un pequeño pájaro